jueves, 25 de julio de 2013

Muerte y resurrección. Cambios.

A mis veinte años escribía.....




Amanecieron mis angustias buscando cobija, mientras mis temores me tomaban por el cuello intentando asfixiarme.
Mis lágrimas, que no supieron quedarse dormidas despedazaron mi rostro y los sollozos agudos, cortaron mi almohada.
Un sueño atroz que jamás he soñado se inyectó en mis pupilas y el recuerdo de un momento que nunca viví, desgarró mis pestañas.
Era evidente que mi mente quería asesinarme.
Resé al olvido,
Invoqué a la negligencia.
Supliqué a mis oídos atontados que no escuchar más que lo que deseaban oír.
Hoy, como ayer, estoy infelizmente despierta.


Carolina 03-07-2007

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