
Adentro, más adentro, más profundo, nace todo y se reproduce.
Dentro nuestro es que sucede la magia de fluir, como un reloj que no sabe la hora, y no sabe del tiempo, pero que conoce bien el TIC-TAC-TIC-TAC.
Son los suspiros fuertes, altos, ahogados, muertos que dicen lo que no decimos, lo que no queremos decir, pero que es y es suspiro y es verdad.
Otra vez, es el amor

