miércoles, 19 de marzo de 2008

Dos células hablando


Los años se han llevado tu gracia y en tus bolsillos no quedan más que monedas de cien.
Un cigarrillo partido, se enciende sólo en tu mente. Y al cabo de unos segundos,
Sentirás como el fuego está dispuesto a correr.
Esta vez, haz olvidado recordarlo sutil y tiernamente.
Desdeñado un pasado tibio pero escondido y suplicando un respiro al porvenir.
De qué servirán tus ardides en tierra de nadie, de qué servirá recordarlos,
El día del juicio final.

Carolina

No hay comentarios: