Se fue hundiendo lentamente, en unos pocos segundos, la palidez le pesaba, contrastando lo oscuro.
Las estrellas, livianas, del mismo modo huyeron y descubrí que en la mañana,
es rosado el cielo.
La noche es dorada y plateada la aurora, me advierto emancipada
del espacio y las horas.
Hace muchos mates, que me vengo tomando noches y bastantes libros, que me vengo amaneciendo: -Grávida de tanto respirar,
¡Vida que está aconteciendo!
Carolín 08*
1 comentario:
debemos tener balcones mentales muy similares.
y el payamundo que nos junta alla lejos, sabiendo que tenemos mucho en comun aca nomas.
te digo que te lei bastante y te cito: Es que somos el resultado de la suma de momentos y los colores estimulan mis sentidos.
ahora yo te sumo a mi gente, tambien.
hermoso tu blog!
:)
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