
Lógica en minúscula
De pronto se les cuelan reflexiones dignas de su inocencia. Sin embargo, su lógica es otra, es la de la mariposa y su fugacidad o la inmortalidad de la roca.
Viven contemporáneos, abrazados a un presente que no busca un porvenir ni pretende olvidar un pasado.
Por eso no entienden de pretéritos ni conjugaciones pero saben de espontaneidad, de entrega.
Son y no lo cuestionan.
Lloran su tropiezo pero no lo hacen desde el lamento sino desde el dolor más tangible.
Y así como lloran tan profundos como ingenuo, ríen desde el alma, aman desde el corazón y aprenden desde la admiración.
Por eso siempre es gratificante pasar tiempo con niños y por eso es importante educar desde el ejemplo.
Carolina.
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