No encontraba las zapatillas. Sabía que los Seres Místicos de Jess me las estaban escondiendo. Eran ellos seguro, porque hacía un rato apenas ella me los había mandado tras yo enviarle mis Haditas para que la acompañaran en unos momentos delicados.Las zapas no aparecían así que decidí escribirle a Jess para contarle. Ella me dijo que sus Seres Místicos adoran los mimos, que les dejara un regalo por ahí , que estaban jugando con su tía.
Entonces les puse una canción y les ofrecí caramelos. Escuchaba sus risitas mientras buscaba.
-Pero si yo me las puse ayer. Pensaba....
En el placard, donde ya había buscado por arribita y sin esperanza alguna, las zapatillas me sonreían magentas y lumingas, debajo de otros pares.
Los seres místicos dijeron: -No des nada por supuesto y no te subestimes.
-Basado en un hecho real-
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