Hoy me reconozco entera, toda, indivisible de luz y sombra llena.Las proyecciones de mi mente que batallan por separarme del otro, pierden fuerza cuando mi espíritu busca dentro mío, recuerda dentro mío.
Ahí estoy: asustada y llena de rabia, dolida, manipulando.
Me río humanizando la violencia y la invito a jugar sin calmarla. Le sonrío hasta que se afloja y baila en mí.
Y aunque algunas veces mi fé quiso torcerse, mi instinto optimista y libertario me mantuvo creyendo en un rinconcito de mí. Y con atención supo seguir expandiéndose
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